Me licencié en Derecho, por la Universidad de Barcelona, pero nunca llegué a ejercer la profesión de abogada.
De pequeña siempre quise estudiar para ser psicóloga porque mi idea siempre había sido ayudar a las personas. Sin embargo, miembros de mi familia me convencieron para que hiciera algo «más provechoso». Así fue como opté por Derecho, sin demasiada motivación. Y en el transcurso de los años, en la facultad, me acabé de convencer de que ese no era mi camino. A pesar de ello, acabé la carrera, y en un intento de sacarle provecho a tantos años de estudios, y persiguiendo siempre mi objetivo y sueño de ayudar a los demás, cursé un máster y dos postgrados, uno de ellos, en Creación y Gestión de ONGs.
Empecé a interesarme por la salud, desde la visión naturista, quizá porqué crecí en un ambiente familiar en donde mi madre y mi abuela, usaban remedios naturales para cualquier dolencia que teníamos mis hermanas y yo.
Y así fue, como, combinando mi actividad laboral en el mundo empresarial, me adentré en el apasionante mundo de las técnicas terapéuticas complementarias. Me llenaba de satisfacción la idea de aportar mi granito de arena al bienestar de las personas. Tenía una gran admiración por la sabiduría y la inteligencia de la naturaleza humana que graba todas las experiencias de vida y conecta con sus propios recursos para sanarse; Así mismo me motivaba la curiosidad por conocer los mecanismos que utiliza la biología de la persona para manifestarse a través de los síntomas o enfermedades, producto de un ESTRÉS EMOCIONAL con mayor o menor intensidad.
Creía firmemente en la fuerza innata que hay en todo ser humano para mantener su equilibrio. Y me di cuenta de que el problema estaba en que no nos enseñan a conectar con esa fuerza.
Continué siguiendo mi intuición y mi necesidad de hallar respuestas a mis inquietudes existenciales, a mis interrogantes acerca de la vida, de la espiritualidad, del por qué venimos, qué hacemos aquí. Me apasionaba (y me apasiona) la lectura de libros espirituales y del despertar de la consciencia para conectar con mi Esencia.
Con el transcurso del tiempo me fui dando cuenta que me sentía como un pez fuera de su hábitat: no me identificaba con el mundo empresarial ni comercial ni con la abogacía. No sintonizaba ni con lo que oía ni con lo que veía a mi alrededor. Simplemente no era feliz. Algo en mi interior me decía que tenía que “salir” de ahí para volver a “entrar” pero con otra vibración, con otra energía, aportando algo más positivo de acuerdo con lo que sentía.
Me gustaba el trato humano, el dar apoyo y soporte emocional, pero no sentía que “hablásemos el mismo lenguaje”. Lo que yo andaba buscando, en ese entorno no lo encontraría ni se me daría la oportunidad de aportar nada de lo que yo era capaz de aportar y que tenía que aportar. Hasta que la vida me dio la oportunidad de dedicarme profesionalmente a ello.
Estudié diferentes métodos naturales y no invasivos para ayudar al cuerpo a encontrar sus propios mecanismos para autosanarse. Así fue como me formé en Naturopatía, Homeopatía, Reiki, Sanergía, PNL, biodescodificación, Psicosomática Clínica y Humanista, Esencias florales, biomagnetismo integral Azulcamet, Aromaterapia y Aromatología.
Pero dónde más encontré lo que buscaba fue en la KINESIOLOGÍA PSICOENERGETICA, cursado en VidaKinesiología, Montmeló, que comprende, entre otras muchas disciplinas de kinesiología:
Por todo ello actualmente me dedico profesionalmente, desde hace más de 15 años, a: